Vuelta a la vida... con VIH · ELPAÍS.com

Bendiksen trabajó en Haití, el país americano con mayor número de seropositivos. En su planteamiento sobresalen dos series de retratos de pequeño formato que revelan la evolución favorable de una mujer y el retroceso de un hombre. Al frente de Bendiksen, Reed da a conocer cómo en Perú el VIH hace estragos entre los hombres homosexuales, los travestis y los trabajadores del sexo. Majoli refleja la realidad de Rusia, donde hay 940.000 portadores del virus. A partir de esa experiencia, el fotógrafo concluyó que la terapia antirretroviral aborda solo una parte de un problema que incluye las frustraciones que padecen las generaciones más jóvenes. En ciudades como San Petersburgo, la mayoría de los seropositivos han contraído el virus por intercambiar jeringas.

En una sala aparte, Towell presenta las fotografías de Suráfrica y Suazilandia; con 5,5 millones de portadores de VIH, Suráfrica es el país con el mayor número de personas infectadas en el mundo, mientras que Suazilandia tiene la tasa más alta de penetración del virus. Las estadísticas de este pequeño reino africano de sólo 17.363 kilómetros cuadrados provocan escozor: una de cada tres mujeres y uno de cada cuatro adultos tienen VIH. En Suráfrica, el país más rico del continente más pobre, el sida que ha documentado Towell habita en chabolas periféricas de tablas y cartón.

Las fotos del estadounidense McCurry desnudan casos representativos de la enfermedad que afecta a 132.628 vietnamitas. Si el consumo de heroína barata es la causa principal de contagio en Vietnam, en la India de Goldberg el sida se transmite por medio de las relaciones sexuales sin protección en los triángulos que componen los trabajadores del sexo, sus clientes y respectivas parejas. En Ruanda, un territorio devastado por la persecución étnica, Peress vincula el VIH con el drama de 224.000 huérfanos.