Dijo Juan el Bautista:
«...el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo...»
Juan 1:33 – RVR1960
Pues, ¿quién sino el Dios Altísimo fue quien envió a Juan a bautizar y a preparar el camino al Mesías?
Amados hermanos, la comisión dada al Bautista no procedía de los hombres, sino de la Palabra de Dios. Al igual que Juan el Bautista, nosotros debemos dar a conocer las verdades bíblicas que pueden conducir a las personas a conocer y aceptar a Jesucristo como su Señor y Salvador.
Dios nos llama a educar al mundo en la prevención de las adicciones, el crimen, el aborto y el Sida, mediante el rescate de los valores morales contenidos en las Sagradas Escrituras.
Por favor, lean o relean:
En reuniones con hermanos evangélicos y protestantes podemos mencionar también 1 Timoteo 3:2-12 – RVR1960 . Asimismo, en el diálogo con hermanos católicos puede consultarse Sirácides 19:1-3 .
Recuerden siempre que la Palabra de Dios no debe convertirse en motivo de discordia.
Hermanos, en esta campaña, después de haber recibido desprecios y burlas, comenzamos también a recibir halagos. Ante estos últimos debemos ser aún más cautelosos. No pensemos que somos nosotros quienes hacemos las cosas buenas; reconozcamos que es Dios quien obra y que nosotros solamente somos instrumentos a su servicio.
Mantengamos siempre la humildad. Nuestra esperanza y nuestra gloria están en Cristo; permanezcamos en Él y perseveremos en su amor.