Los diagnosticados procedentes de América Latina presenta una tendencia ascendente desde 2004 respecto al global, mientras que el de Africa subsahariana permanece estable.
En cuanto a la vía de transmisión, a diferencia de los españoles, en los que la más frecuente es a través de relaciones homosexuales, en los inmigrantes la predominante es mediante relaciones heterosexuales.
Entre las personas inmigrantes que se infectaron por compartir jeringullas para el suministro de droga, destacan las procedentes de Europa del este, que suponen un 8,7% del total.
Hay que destacar que las transmisiones son, en su inmensa mayoría, producidas en España. Es decir, no hay inmigrantes que vengan con el virus. Esto es lógico ya que o vienen de países con tasas muy bajas (Latinoamérica) o son los más sanos de los miembros de una comunidad cuando vienen de África.