La mononucleosis infecciosa (MNI) provoca en los afectados un gran cansancio, que puede llegar a durar varios meses. Esta prueba resulta particularmente útil para los médicos, dado que la mononucleosis presenta síntomas muy parecidos a los de otras enfermedades tanto infecciosas (angina estreptocócica, toxoplasmosis, rubeola, etc.) como no infecciosas. Además, dicha prueba previene la administración inadecuada de antibióticos. Asimismo, y para evitar importantes complicaciones aunque poco habituales, los médicos pueden asesorar a sus pacientes en el ámbito higiénico-dietético.
La mononucleosis infecciosa afecta principalmente a los adolescentes: según el CDC más del 40% de los jóvenes de entre 10 y 19 años resultan infectados por el virus de Epstein-Barr.
Esta enfermedad se transmite a través de la saliva, tras un periodo de incubación de entre 2 y 7 semanas. El enfermo puede seguir siendo contagioso durante 18 meses.