Hace tiempo que los especialistas vienen alertando de que el mal uso de los antibióticos provoca un aumento de las resistencias en ciertas familias de bacterias. La última de estas resistencias descubiertas es la llamada NDM-1 o metallo-betalactamasa de Nueva Deli, un gen que les confiere 'inmunidad' ante los antibióticos de la familia de la penicilina, 'los más comunes, más eficaces y con menos efectos secundarios', como explica el doctor Jesús Mingorance, especialista en esta materia del Hospital La Paz de Madrid.
En realidad, aclara, se trata de un mecanismo de respuesta natural de los microorganismos ante la presión creciente por un mayor uso de los antibióticos. 'Era indudable que iba a llegar a España', reconoce, aunque al mismo tiempo se muestra tranquilizador y reconoce que es un problema hospitalario, que puede afectar sobre todo a pacientes con alguna enfermedad de base o inmunodeprimidos.