Además, las embarazadas con VIH, que pueden transmitir el virus de la enfermedad a sus hijos, también han mejorado su acceso a las pruebas y a los fármacos antisida. En los países en vías de desarrollo, el 45 % de este grupo recibe las medicinas necesarias. Al igual que el 38 % de los niños seropositivos que han de seguir creciendo con la pandemia.