El virus de la hepatitis C tiene diez veces más capacidad infectiva que el VIH, y se estima que en términos globales la mitad de los pacientes con sida están coinfectados, cifras que llegan hasta el 70 por ciento si la población estudiada son los pacientes adictos a drogas por vía parenteral y desciende al 5 por ciento en el colectivo VIH homosexual.