Poniendo cara al sida en África 

“En África casi todo se transporta en camiones como el de Mohammed; el sida también”, escribe Stephanie Nolen al contar la experiencia de Mohammed Ali, infectado por el VIH que aún no ha iniciado tratamiento porque se encuentra bien. La periodista pasó tres días en el camión con Ali para estudiar la enfermedad en un colectivo profesional que dobla la incidencia de la población normal. El contacto con prostitutas para los que manejan un camión es, al parecer, muy común. “Algunos”, cuenta Ali, “necesitan dormir con una mujer todos los días”. Él mismo afirma que, a sus 48 años, se ha acostado con cerca de 100.000 mujeres. El sueldo de un camionero lo puede permitir. El Gobierno de Kenia instaló consultorios para que los conductores se hicieran la prueba del sida y Ali, que se encontraba bien, fue sólo por dar buen ejemplo. El resultado, positivo, parece haber cambiado su conducta. Su mujer, la legítima, está limpia del virus.